domingo, 13 de octubre de 2013


Docente & Padres de Familia

En el siguiente artículo hablaremos de quien realmente es el responsable de la educación de los niños.

Cuando se espera un bebe, los padres sueñan con lo que desean para ellos en el futuro,  todavía no conocen su rostro, ni sus características físicas, pero ellos  ya planean ese futuro tan perfecto. “Mi hijo será el mejor futbolista”, “ella, llegara muy lejos, lo que yo no logre, ella si lo hará” desde que nazca lo iré guiando a la medicina, “que sea el mejor doctor (a) del país”, este pensamiento se presenta por lo regular en padres primerizos, siempre y cuando sea un bebe deseado, porque puede existir casos contrarios, pero de eso hablaremos más delante.

Los padres son los primeros guías de los hijos, ya que son ellos quienes, le enseñar a gatear, a comer, a vestirse, a comunicarse, y conocer su alrededor.

El detalle es cuando llega el momento de decidir en qué institución educativa inscribir a los hijos. ¿Cómo decidir cuál es la mejor opción? ¿Qué escuelas cumplen con las expectativas de los padres?

Ya que la toma de esta decisión, implica ir determinando el camino que se está planeado para el futuro, pero, para esto hay que tomar en cuenta diferentes factores como:

·         Los padres cuentan con los recursos económicos necesarios para inscribir al niño a una escuela privada sin importar los altos costos que esto representa.

·         Se inscribe al niño a una escuela solo por el prestigio que esta representa, o realmente se toma en cuenta el plan de estudios que ofrece esa institución.

Este punto es importantísimo, ya que muchos padres se dejan guiar por el renombre que puede tener la escuela, llegando a formarse un pensamiento equivocado y expresar ideas como: “Lo inscribimos en la escuela más cara de Guadalajara, ahora a ellos les toca el resto, yo cumplo con pagar”

Pero hay que ver la otra cara de la situación económica. Si no se cuenta con los recursos económicos suficientes para inscribir al niño (a), al súper colegio, y existen escuelas públicas buenas, ¿Cuál sería la mejor opción en este caso?, para ello tomaríamos en cuenta factores como:

·         La ubicación de la escuela favorece al traslado diario del niño para llegar a tiempo a clases.

·         Las cuotas son accesibles al bolsillo familiar.

·         De cuantas personas depende el sustento económico de la casa.

·         Si se tiene un trabajo fijo y seguro, que garantice la estabilidad económica

·         Si se piensa tener más hijos y a todos brindarle las mismas oportunidades de desarrollo.

Realmente pueden surgir muchas preguntas o factores que se deben de tomar en cuenta para llegar a una buena toma de decisión.

El últimos  punto sería importante que los padres lo reflexionaran bien, ya que cuando se espera al primer hijo, se quiere lo mejor para él o ella, pero ya cuando se piensa en más hijos, hay que pensar si se le pueden brindar las mismas oportunidades a los demás, porque una cosa es cuando se tiene solo un hijo, y a los padres no les importa hacer el sacrificio de ahorrar para pagar las colegiaturas del niño, que ya cuando son 2, 3 o más hijos.

Y claro cómo no, está la otra decisión tomada por la mayoría de los padres de economía media para abajo, inscribirlo en la escuela más cercana a la colonia, donde no hay que meditar ni reflexionar nada, pero si exigir demasiado. 

Una vez analizada y reflexionada la decisión de donde y cuál es la mejor opción de la institución educativa para inscribir a los hijos e inicie su aprendizaje académico.

Es ahí donde inicia la labor del docente, quien ahora pasa a ser el guía principal de niño (a). ¿Pero cuáles son las funciones del docente?

“La función docente es aquella de carácter profesional que implica la realización directa de los procesos sistemáticos de enseñanza - aprendizaje, lo cual incluye el diagnóstico, la planificación, la ejecución y la evaluación de los mismos procesos y sus resultados, y de otras actividades educativas dentro del marco del proyecto educativo institucional de los establecimientos educativos.

Además la asignación académica, comprende también las actividades curriculares no lectivas, el servicio de orientación estudiantil, la atención a la comunidad, en especial de los padres de familia de los educandos.

Igualmente las actividades de actualización y perfeccionamiento pedagógico; las actividades de planeación y evaluación institucional; otras actividades formativas, culturales y deportivas, contempladas en el proyecto educativo institucional; y las actividades de dirección, planeación, coordinación, evaluación, administración y programación relacionadas directamente con el proceso educativo.

Las personas que ejercen la función docente se denominan genéricamente educadores, y son docentes y directivos docentes”  (Art. 4 Decreto 1278 de 2002).

Es aquí cuando los padres de familia se confunden delegando toda la responsabilidad de la educación  de los hijos a los maestros, ya que consideran que una vez dentro del sistema educativo, ellos solo tienen el rol de ser buenos padres y nunca razonan que para un buen desarrollo educativo funcione, se necesita que ambas partes trabajen en conjunto, padres de familia y docentes.

El padre de familia espera que hasta los pequeños detalles en conducta, se le enseñen al niño (a) en la escuela, por ejemplo a saludar a las personas, a ser agradecido, hablar  educadamente, en pocas palabras, que sepa comportarse.

Espera que el niño manifieste conductas ejemplares por el simple hecho de ir a la escuela, y de no ser así, el padre se molesta, diciendo: “eso es lo que te enseñan en la escuela”, “porque no te sabes comportar, en la escuela no te dicen como debes de hacerlo”, “para eso pago tanto dinero”, “y luego que hace todo el día tu maestro”, entre muchas más frases que los padres pueden expresar.

Pero no analizan la situación, estos valores inician en casa, si los padres son mal hablados, que expresan todo  diciendo palabras altisonantes, si son padres que golpean a la madre, o alguna otra situación que afecte la estabilidad emocional del niño (a) ¿Cómo esperan que le niño, hable educadamente? ¿Cómo insisten en que el niño aprenda a comportarse? Si lo único que ha aprendido, es todo lo contrario.

“Si tuviera que reducir toda la Psicología educativa a un solo principio enunciaría este: El factor más importante que influyen en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente”. (Ausbel, 1968)

 

Este autor habla sobre el aprendizaje por observación, menciona que lo que más influye en el aprendizaje, es lo que el alumno ya sabe, y esto se puede deducir  a lo que el niño (a) ha vivido y después lo manifiesta en su propia conducta.

 

El padre de familia no ha comprendido que en la escuela solo se reafirman valores que el niño ya debería de tener,  para solo darles un enfoque educativo como el respeto entre compañero, respeto a los mayores, valores cívicos como el respeto a los símbolos patrios, y aquella conducta que propicie un ambiente favorable  para enfocarse en el proceso de enseñanza-aprendizaje basada en los contenidos de los planes y programas de estudio.

Esta parte es lo que más debería de importarle al padre de familia, que entienda y comprenda los contenidos educativos para que pueda emplearlos en su vida cotidiana y su aprendizaje se vuelva significativo.

Y muchas veces, los padres de familia tampoco ponen empeño en esta parte, ya que en teoría, los padres tienen la capacidad para ayudar a los hijos a hacer la tarea por ejemplo, si el niño no tiene la costumbre de hacer notas cuando se realizan los ejercicios en clase, es muy probable que cuando los quiera hacer en casa omita un paso que dificulte llegar al resultado, y el pequeño pida ayuda a sus padres, y si estos no tienen el tiempo, el conocimiento o el interés para hacerlo, el niño se ira atrasando poco a poco.

Y a la hora de la evaluación final, el padre se anda quejando de las notas que obtuvo el niño (a), no se es consciente por parte del padre, que el docente no hace magia, no está con cada uno de los niños las 24 horas del día, y mucho menos cuando se tienen grupos con sobre población de más de 50 niños por aula.

Es ahí donde el padre puede caer en el conformismo educativo de los hijos, si lo aprende bueno, si no pues también, y con el paso del tiempo crearse una  decepción porque su  hijo  no ha logrado ser lo que él esperaba con tanto anhelo. Y para no enfrentarse a su realidad el primer culpable es el sistema educativo y los maestros que según ellos no sirven para nada, “ni sabía nada ese maestro, por eso ni saben nada los niños” “son unos burros”.

Y los padres que de verdad han hecho ese compromiso de apoyar a los hijos en lo que este a su alcance, educar con el ejemplo, apoyar a los docentes en el proceso de enseñanza aprendizaje, son los que de verdad llegan a logras esas metas tan esperadas a base de empeño, dedicación, y trabajando como un gran equipo, alumno, docente y papas.

En conclusión la responsabilidad de la educación de los niños (as), no es responsabilidad de una sola de las partes involucradas, si no que cada una de estas ponga lo mejor de sí.

En otra entrega hablaremos de quien está más capacitado y preparado para estar frente a un grupo ¿EL DOCENTE NORMALISTA, EL PEDAGOGO O EL LICENCIADO EN EDUCACIÓN?

 

Bibliografía:

Funciones del docente, (s.f) recuperado el día 12 de octubre del 20013, de http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/article-80258.html